En el siguiente post vamos a dar unas cuantas pinceladas que resultarán muy interesantes para entender la importancia de los planes financieros, la correcta realización de los presupuestos de ejecución, los ciclos de caja asociados a nuestro modelo de negocio.

Y para ello, para verificar su importancia, debemos entender que todas estas cuestiones afectan drásticamente en varias cuestiones totalmente fundamentales dentro de la naturaleza de negocio de la startup: la escalabilidad y crecimiento y la valoración de la compañía de cara a las rondas de inversión.

Sin duda alguna, la primera cuestión que debemos plantear es la importancia de realizar un buen plan financiero. Porque gracias a la elaboración de este plan podremos cuantificar la potencialidad de nuestro modelo de negocio, las necesidades de capital necesarias y, muy importante: entenderemos (con los números y la parametrización de variables en la mano) como interactúan todos los factores clave de negocio.

Y esta es la cuestión fundamental: la interacción de los diferentes parámetros, entender como afectan al modelo una modificación (al alza o a la baja) de los valores, como repercute en el coste variable, en las métricas de negocio y en la generación de caja.

Así pues, la clave inicial es tener un plan financiero que represente fielmente la naturaleza y modelo de negocio de la compañía. Y hacerlo a través de un proceso de parametrización que permite posteriormente formular las diferentes hipótesis de negocio, escenarios y estrategias. De esta forma, ante cualquier escenario y estrategia adoptada, tendremos la capacidad de prever con anterioridad sus resultados, impacto, necesidades y rentabilidad. Y con ello, la toma de decisiones cualitativas estarán apoyadas por un sólido proceso cuantitativo de valoración.

Sigamos…

Y como ejecutamos el plan financiero que hemos desarrollado? Esta es otra gran pregunta. El plan financiero es nuestro documento estratégico, nuestra guía financiera como lo es el plan estratégico para el negocio. No deberíamos olvidar ni obviar nuestro plan financiero, por lo comentado con anterioridad. Y porque en una startup, con las modificaciones y pivotaciones de negocio que surgen en plazos breves de tiempo, debemos tener presente la modificación y adecuación de dicho plan, a modo de brújula de navegación.

Y para ponerlo en práctica… Qué mejor forma que a través de los presupuestos de ejecución? Debemos tomar nuestros parámetros clave, nuestras inversiones programadas y la evolución esperada, y crear presupuestos anuales que aseguran lo más importante: la eficiente asignación de recursos financieros y la ejecución y toma de acción del plan estratégico. Sabiendo siempre, el carácter dinámico y cambiante del modelo de negocio de una startup.

Todo ello, nos permitirá entender cómo generamos caja, dónde rentabilizamos negocio, que parámetros nos sirven de palanca de crecimiento, cuál es nuestro ciclo de caja y si está optimizado. Podemos mejorar los circuitos económicos para que, haciendo lo mismo, ¿se genera más caja? Seguramente sí, a través de la correcta gestión del fondo de maniobra, que debe ser fruto de una estrategia financiera correctamente diseñada y no de la improvisación del día a día. Planificación, ejecución, optimización y eficiencia.

Y a partir de la preparación de los presupuestos, tenemos la segunda brújula, esta vez de seguimiento operativo, que nos marcará en el día a día si estamos cumpliendo correctamente con nuestras previsiones, a la vez que entenderemos el por qué de las variaciones gracias a la monitorización de los parámetros claves. Y entenderlo será el primer paso para tomar medidas correctoras, y hacerlo con la suficiente antelación.

¿Vamos concluyendo?

Todo este proceso, nos llevará a las responder las preguntas más importantes de una startup: crecimiento y escalabilidad. Todo este trabajo nos permite en todo momento entender nuestra situación actual y hacia donde se mueve la marea, nos permitirá proyectar el crecimiento, definir políticas de negocio para nuestras palancas de crecimiento y escalabilidad, y… dado que seguramente tengamos proyectado en nuestro plan financiero, una futura ronda de financiación, nos permitirá valorar la compañía en base a estimaciones realistas.

Así pues, llegada la ronda, podremos presentarnos al inversor con estimaciones de crecimiento, de escalabilidad, de generación de caja y de evolución de negocio con argumentos sólidos, estables, argumentados y que definan y anclen nuestra posición en la valoración de la compañía.

Y así, llegamos a la parte final de este post, con una mensaje transversal a todo lo comentado a lo largo de este post: ¡Bienvenidos a la función del Director Financiero!

Como vemos, la función del director financiero es una función que tiene una doble disyuntiva: la función ejecutiva de finanzas, y la función transversal de la compañía en lo que se refiere a los sistemas de información para analizar los datos, el acompañamiento en la toma de decisiones y el control financiero para marca la brújula en todo momento.

Todos los barcos deben llevar una buena brújula. El océano es inmenso, pero sin duda tu brújula siempre te llevará al puerto deseado.

¡Hasta la próxima entrega!

El equipo de Cirial180º.