Emprender es una tarea ardua, difícil y con muchas complejidades. Eso ya lo sabes. También sabes que hay una parte sencilla en emprender: la motivación. Es decir, tienes una idea, estás convencido de ella y, por tanto, crees sinceramente que nada puede salir mal. Eso está bien, si no crees en tu proyecto, nunca puedes sacarlo adelante. No obstante, no cometas el error de dejarte llevar por el optimismo de pensar que no habrá obstáculos. El primero de ellos puede ser el que, en realidad, te dé la sensación de ser el menos preocupante: tus socios.

Efectivamente, cuando estamos en un proyecto de emprendimiento todos tenemos la misma ilusión, todos queremos llegar al mismo objetivo. Pero, cuidado, aunque esto sea verdad, no significa que todos tengamos la misma forma de ver el camino. Aunque hoy pienses que las relaciones con tus (futuros) socios están sanísimas (no cabe duda que así es, ya que te planteas un proyecto con ellos) no hay que pensar que siempre va a ser un paseo en barca.

Muchas veces sucede que, mientras el proyecto va bien, o se está iniciando, es fácil entenderse. Pero cuando surgen dificultades… ahí la cosa cambia. Es una de las razones por las que conviene tener un buen pacto de socios. Lógicamente, un pacto de socios regula el equilibrio y las relaciones entre los socios, pero también regula muchas otras cuestiones, cómo se gestiona la sociedad, cómo se toman las decisiones, etc. En fin, es mejor buscar soluciones cuando todavía no hay problemas y todos estamos más dispuestos a ceder un poco.

Y, en este punto, te estarás preguntando: ¿realmente hay diferentes pactos de socios? Pues sí, los hay. Sabes bien que las necesidades de la startup son muy cambiantes, y los mismo sucede con los socios. Lo bueno de los pactos de socios. No es lo mismo regular la relación entre fundadores que establecer a entrada de un Venture Capital al capital social. En cada momento hay unas necesidades, y el pacto debe responder a dichas necesidades.

En función de en qué fase se encuentre la startup, hay diferentes tipos de pacto:

-El pacto de socios fundadores. Es un pacto que conviene firmar en las primeras fases del proyecto (la llamada fase semilla o seed stage). Puesto que vais a fundar la startup, es importante que se establezcan las “normas de juego” y los “jugadores”. Cómo va a funcionar la sociedad, qué va a aportar cada uno, cuáles van a ser los papeles y las funciones de cada socio, qué peso va a tener cada socio (el reparto del equity) y, muy especialmente, establecer normas que garanticen que el proyecto va a tener continuidad (que no vayan a empezar a “colgarse” socios del proyecto nada más empezarlo). Al ser un pacto de socios que firman los fundadores, no hay ningún impedimento en que se firme antes de constituir la sociedad, y puede ser conveniente: si los socios no se logran poner de acuerdo en esto, es mejor dejarlo antes de empezar.

 

-El pacto en las primeras etapas (early stage). Una vez que la startup ha empezado su andadura, empieza a ver cuál es su lugar en el entorno. El producto está mínimamente desarrollado, el mercado empieza a dar señales de cómo va a encajar el producto. Empieza a verse cuál es el camino a seguir. En este momento, puede ser conveniente asegurar el compromiso de los socios (compromisos de dedicación y permanencia, consolidación de participaciones, etc.) y cómo solventar las situaciones de bloqueo que, ahora, pueden empezar a aparecer. Si han entrado pequeños inversores (es un buen momento para los family, Friends and fools) es muy conveniente incluir cláusulas de control (acompañamiento y arrastre, administración de la sociedad, etc.).

-Pacto de socios en la etapa de crecimiento (growth stage). Es una fase de gran atractivo para la startup y, llegados a este punto, ya se debería haber firmado con éxito varios pactos de socios. Suele ser habitual en esta fase que aparezcan socios inversores de cierta envergadura (Venture Capital – fondos de inversión), por lo que empezarán a tener mucha importancia las cláusulas de control (es muy habitual que el órgano de administración pase a ser un consejo de administración) y algunas cláusulas económicas (valoración de la empresa, preferencia de liquidación, etc.), es el momento de empezar a pensar en que la startup pueda ser un éxito y termine con una venta. Algunos Venture Capital se decidirán a invertir por el equipo fundador y, en ocasiones, será necesario incluir nuevas cláusulas de dedicación y permanencia.

En cuanto a los pactos de socios que se celebran por la inversión de un Venture Capital, conviene recordar que el procedimiento es un poco diferente de lo que sucede en otros casos. El Venture Capital, antes de cerrar el pacto de socios empezará por un Term Sheet (la Hoja de Condiciones), un documento previo en el que se establecen las condiciones básicas para ejecutar la inversión y que sirve de base para el pacto de socios final.

 

En función del tipo de socios con lo que se celebre el pacto de socios, también hay diferentes pactos de socios:

-Pacto de socios con aceleradoras o incubadoras. En la actualidad existen multitud de incubadoras de proyectos y de aceleradoras de startups, por lo que la mayoría de startups acaban pasando por este tipo de programas más pronto o más tarde. Las aceleradoras e incubadoras, a cambio de sus servicios, suelen pedir participación en las sociedades que incuban o aceleran. Se trata de una participación marginal (nunca más del 15%) pero, como es lógico, es necesario regular su papel como socios dentro de la sociedad, la relación con los fundadores y cuáles serán sus aportaciones.

-Pacto de socios con mentores. En todas las fases de la startup, sobretodo las iniciales, te puedes encontrar con personas que mentoricen el proyecto y, a cambio, quieran tener cierta participación (siempre muy marginal) en la startup. En estos casos, también será necesario firmar un pacto de socios con el mentor que regule cuál es su papel en la sociedad –específicamente, en cuanto a las obligaciones y responsabilidades del mentor, además de su dedicación en el proyecto-.

-Pacto de socios crowdfunding. Las plataformas de inversión por crowdfunding son bastante usuales. Se trata de inversores no profesionales y que suelen realizar aportaciones de escasa entidad. Las particularidades de cada inversión dependerán de la plataforma que se elija pero, en todo caso, habrá que celebrar un pacto de socios que proteja la inversión y ordene la situación de los crowdfunders (muy importantes, en este sentido, serán las cláusulas de protección, de control y económicas).

Cualquier duda al respecto puedes dejarla en los comentarios de este post o escribirnos directamente a cirial180@gmail.com

¡Hasta la próxima entrega!

El equipo de Cirial180º.

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