Antes de que una startup reúna inversión de los distintos inversores que existe, normalmente tiene que depender de sus fundadores para financiar los gastos de puesta en marcha y las operaciones subsiguientes. Esto se conoce comúnmente como bootstrapping. A menudo nos preguntan cuál es la forma adecuada, desde una perspectiva legal, de documentar estas primeras aportaciones de capital de los fundadores. ¿No os lo habéis preguntado nunca?

En primer lugar, nuestra principal recomendación es que los socios fundadores registren los gastos que tenga con la empresa. Para ello, conviene recordar que nunca deben juntarse los propios fondos con los fondos de la empresa. Eso no es una buena manera de proceder. La forma correcta de financiar la empresa durante la primera etapa es, tan pronto como la empresa tenga una cuenta bancaria, colocar los fondos comprometidos para la empresa en la cuenta bancaria de la empresa y hacer compras y pagos desde esa cuenta siempre que sea posible. La mayoría de bancos ofrecen la posibilidad de abrir una cuenta bancaria de una Sociedad en constitución. Ciertamente, tiene la operativa limitada pero se permiten algunos movimientos básicos para una etapa inicial. No obstante, si un fundador hace una compra en nombre de la empresa con su propia tarjeta, que es lo que debe hacer antes de que la empresa se constituya en sociedad y tenga una cuenta bancaria, debe haber pruebas del reembolso por parte de la empresa. De esta manera, no habrá confusiones y evitará conflictos futuros.

Hay varias maneras de documentar la inversión inicial de un fundador en su empresa. Si os parece, podemos comentar algunas que son las que nos gustan más:

1. Capital social. Es la manera más sencilla para que la aportación al capital social sirva, después, para efectuar los primeros pagos. Mientras se tenga el certificado el banco que acredite el capital social aportado por cada uno de los fundadores, ese dinero está disponible para las cosas que se quieran. Con todo, como decimos, existe un documento acreditativo.

2. Préstamo. Otra forma de documentar la inversión inicial del fundador es mediante un simple contrato de préstamo, es decir, una obligación de préstamo de la empresa al fundador.

3. Préstamo con conversión. Puede que los fundadores de la startup prefieran que su inversión inicial se convierta en capital en una futura ronda. De hecho, pueden establecer ciertos privilegios frente a ese derecho de compra y conversión. Esto tiene sentido especialmente para los fundadores que no necesitan tener un rápido retorno de su inversión. Esta fórmula no suele ser habitual, al menos, según nuestra experiencia.

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¡Hasta la próxima entrega!

El equipo de Cirial180º.